ÁNGEL PIÑERO TEJERO  I  ARQUITECTURA & DISEÑO 

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CENTRO CULTURAL

SAN LUIS, SEVILLA

Debido a su metamorfosis histórica, el prestigioso barrio de San Luis, próximo al Casco Antiguo de la ciudad, plantea un análisis territorial que, tras una extensa recopilación de datos y deficiencias, nos aportan claves sobre un tipo de intervención que persigue un claro fin: dotar a la zona de una conciencia de barrio reconocida y, en definitiva, una identidad. Para ello se estudia desde un principio el tipo de público que visita la zona y con qué frecuencia en un intervalo de un día, además de los lugares más concurridos y las vías que llevan hacia dichos hitos, detectándose las siguientes deficiencias:

  • Ausencia de recorrido claro: la trama de la zona, común en Sevilla, no deja entrever un paseo peatonal claro y llevadero, sino una acumulación de calles estrechas y plazas sin actividad alguna.

  • Falta de actividad: existen varias zonas la plaza José Luis Vila que, por situación y condiciones, cuesta creer que su aprovechamiento sea tan escaso.

  • Falta de elemento central como núcleo que de nombre al barrio: la mayoría de los barrios consolidados parten de este concepto: poseen algún edificio o vacío urbano que, ya sea por historia o por la importancia de su uso, confieren una identidad clara al barrio.

Así pues, se propone, una intervención urbana a escala de barrio con la generación de actividad y recorrido como objetivo. Para ello, se diseñan los catalizadores de actividad, una especie de contenedor formado por una envolvente ligera  de vidrio ventilado que contendría el programa demandado por el conjunto de usuarios del lugar donde se coloque, ya que serán estructuras fácilmente desmontables y efímeras, pues irían cambiando de lugar cada cierto tiempo dependiendo de las actividades demandadas.

Como origen del nuevo recorrido, se plantea un centro cívico en la parcela central del barrio como gran híbrido generador de actividad y que confiera a la zona una identidad de barrio hasta ahora desconocida. El edificio se piensa desde la idea de cómo generar presencia en el barrio sin construir tanta superficie para ello. Se propone entonces una envolvente de vidrio translúcido ventilado que guarda en su interior estancias sujetas a unas ligeras “cajas” que parecen volar dentro de la superficie envolvente. Se consigue con esto diseñar espacios desahogados muy eficaces de cara a experimentar el caluroso clima de Sevilla y además generar un nuevo concepto como identidad del barrio.

 

El programa se compone de aulas, oficinas y salas de administración, gradas públicas para contemplar actuaciones que se desarrollen en la plaza verde exterior en escenarios desmontables y en la pantalla sujetada por un enorme espejo que ayuda a crear una agradable atmósfera verde como desahogo al trazado viario cercano. Cuenta además con salas de exposiciones y talleres de cerámica.

 

En definitiva, la generación de actividades que propongan un recorrido activo y transitado con origen en un centro cívico en el núcleo del barrio son los objetivos principales a los que la intervención da respuesta.