ÁNGEL PIÑERO TEJERO  I  ARQUITECTURA & DISEÑO 

  • Blanco Icono de Instagram
  • Blanca Facebook Icono
  • Blanco Icono LinkedIn
  • Blanco Icono de YouTube
1/11

PISCINAS + TERMAS

PLAZA DE ARMAS, SEVILLA

Desde hace un tiempo, diversos organismos y asociaciones urbanas han recalcado la gran carencia de piscinas públicas en la ciudad de Sevilla, con números muy por debajo de las premisas indicadas para cualquier urbe.

 

De hecho, desde hace décadas, antes incluso de la Expo’92, es una de las demandas más constantes efectuadas por la ciudadanía en todos los distritos de Sevilla, y a la que no se ha dado apenas solución desde el Ayuntamiento: piscinas públicas para poder sobrellevar los muchos meses de fuerte calor, y para tener un equipamiento público favorable a adultos y a niños, donde, por ejemplo durante las vacaciones escolares de finales de junio, julio, agosto y primera quincena de septiembre, poder ejercitarse, refrescarse y socializarse. 

 

Aparecen unos datos demoledores: en la ciudad sólo hay cuatro piscinas públicas, las de Rochelambert, Alcosa, Tiro de Línea y Torreblanca, siendo la oferta de 1.275 plazas diarias para una población total, la de Sevilla, que ronda los 700.000 habitantes. Es decir, hay una piscina para cada 175.000 habitantes, lo que supone una ratio muy superior al que recomienda el Consejo Superior del Deporte, para el cual lo ideal es un centro por cada 27.679 habitantes. Si se siguiera esa recomendación, Sevilla debería tener más de 25 piscinas. Casi todos los municipios españoles, grandes o pequeños, disponen de un mejor promedio de piscinas públicas por número de habitantes, datos que chocan con la condición térmica de la ciudad, siendo una de las más calurosas del país.

En medio de este panorama de incertidumbre y necesidad, nace la siguiente intervención, donde la idea de la dotación de equipamiento acuático se erige como eje central de la propuesta. El proyecto se desarrolla principalmente en 3 niveles conectados entre ellos, anexionando las tres diferentes cotas que definen la condición fluvial de la ciudad: cota ciudad, cota paseo fluvial, y cota del río, consiguiendo una accesibilidad fluida que otorga cercanía al proyecto por parte del usuario. En la cota mas alta, surge una primera crujía programática que hace de enlace entre la situación urbana exterior de la parcela y la nueva intervención, con usos tales como servicios de restauración, cafetería, y gimnasio. Desde esta cota, se puede acceder exteriormente al siguiente nivel mediante cómodas rampas o interiormente al extenso garaje a través de las zonas comunes de esta primera edificación.

 

Ya en el siguiente nivel, a cota de paseo fluvial, se instala todo el paquete programático referido a la actividad acuática: se crea una línea de edificación que se adhiere al terreno y, además de albergar usos de vestuarios, aseos y zonas de administración y control, se piensan como apoyo para la inserción de 3 piscinas públicas pensadas como eje del proyecto, donde dos de ellas se destinarían a un uso más doméstico, siendo la tercera una piscina con medidas aptas para la práctica de competiciones, con gradas pensadas para dichos eventos. Por último, se crean a cota del río una serie de piscinas flotantes, donde se accede a través de pantalanes, ofreciendo un nuevo hábito dentro del conjunto de la intervención.

Así pues, además de contribuir a paliar la ausencia de piscinas públicas, se dota de un nueva experiencia acuática y programática en una zona, además, donde se hace patente la necesidad de una nueva ordenación en todo el entorno próximo a la zona de Plaza de Armas.